lunes, 5 de octubre de 2009

A todos nos gusta pensar que tenemos cierto control sobre nuestras vidas, y muchas veces nos engañamos a nosotros mismos pensando que estamos al mando. Pero entonces pasa algo que nos recuerda que el mundo funciona con sus propias reglas, y no con las nuestras. Que sólo estamos de paso.La mayoría de la gente cambia lentamente, son quienes son y al cabo de un tiempo son otra persona. Pero algunos saben el momento exacto en el que cambia su vida. Cuando ven la persona con la que se van a casar o la mirada de la persona de la que se enamoraron por primera vez que sonríe. Pero otras personas no cambian por las cosas buenas de la vida, cambian por algo que han vivido y que hace que todo lo que ven a partir de ese momento parezca muy distinto a como siempre ha sido.