sábado, 25 de julio de 2009

Siempre termino creyendo que el miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, lo miedos son tan diferentes y tan personales, como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante una persona , miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar lo que se espera. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Y hoy escuchando a un señor en la tele, , que decía que la felicidad es la ausencia de un miedo. Y entonces me di cuenta de que últimamente, ya no quiero sentir miedo a algunas cosas. Dicen que librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empezas lo único que tenes que hacer es seguir, sin dudar, y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, como esa ropa que un día dejas de usar.
Capaz sienta miedo al amor que siento , pero según lo que me dijeron una vez ,el amor más hermoso es el que es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla,aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra "nunca". Y aveces me pregunto ¿Qué tengo que ver yo con tu pasado? yo soy una variable enloquecida de tu vida. Pero no voy a convencerte de eso.